jueves, 25 de diciembre de 2014

Vino para el Juventud Olímpica en 1970, el entrenador Mario Rey había sido contratado por el presidente del equipo Víctor Safie, quien buscaba el titulo a golpe de chequera, y lo envió a la tierra de Gardel por cuatro jugadores. 

Al Chele se unieron Guillermo Lobito Fisher, Tony Rojas, el Cacho Sosa además del conocido Hugo Luis Lencina. 

Ese año dieron evidencias de su calidad pero al siguiente hicieron capote y le arrebataron el título a los Mustangs Azules del Marte. A ellos se les unieron los nacionales Món Martínez, Moisés Pechemono González, Tomás Flaco Pineda entre otros. La mediacancha era un lujo con el Chele Condomí, Rey Cabrera y René Toledo. Al siguiente año el equipo azul y oro fue subcampeón pero en 1973 y bajo el mando de Juan Quartarone ganó el título de manera invicta.

 De nueva cuenta aquel triunvirato imponía su calidad y daba una nueva vuelta olímpica. Como suele suceder por acá, no se le dio seguimiento al equipo y fue condenado a desaparecer. Juan Quartarone se fue para el Platense para seguir su escalada y se hizo acompañar del Chele. 

Los viroleños alcanzaron entonces la gloria, fueron campeones nacionales y luego ganaron el Torneo Centroamericano de la Fraternidad; único cuadro en lograr tal hazaña. 

Condomí jugó un año más en el equipo de Virola y luego pasó al Marte siempre como principal escudero de Quartarone. También reforzó al Águila en 1984 junto al portero Ricardo Piccinini y el volante Emilio Mitrovich. 

Posteriormente se fue a jugar al Cobàn Imperial de Guatemala donde también sentó cátedra. Con su retiro decide emprender el Sueño Americano y reside por muchos años en Los Ángeles. Logra su pensión y se inclina por hacer realidad su viejo proyecto de trasladarse a México para vivir días más apacibles. Residía con su familia en tierras aztecas cuando la muerte lo sorprendió el pasado 23 de diciembre.
Se marchaba un hombre que encontró en el fútbol, además de un medio de vida, mucho de deleite y perfección. Un futbolista extraordinario que triunfó en su paso por el fútbol nacional, donde además cosechó muchos amigos.

El argentino Luis César Condomí dejó de existir el pasado 23 de diciembre en la ciudad de México a la edad de 66 años.

Nacido el 19 de diciembre de 1948 en la ciudad de  Buenos Aires, Argentina, el volante ofensivo de gran clase llegó al país para la temporada de 1970 gracias al ojo técnico de su paisano Mario Rey, que viajó a su natal Argentina a contratar a cuatro jugadores a petición de don Víctor Safie, pope del Juventud Olímpica para el torneo de liga.

Rey alcanzó a contratar además del “Chele” Condomí a los delanteros Daniel Carlos “el Cacho” Sosa, a Guillermo “Lobito” Fischer y al extraordinario volante Roque Antonio “Tony” Rojas, quien junto a Hugo Luis Lencina (años después técnico del Firpo) formó un equipo de respeto que tocó la gloria un año después al coronarse campeón nacional luego de arrebatarle el título al bicampeón nacional, Atlético Marte, del chileno Hernán Carrasco Vivanco.

Condomí formó parte de un Juventud Olímpica que mostró un fútbol vertical, con nacionales como Juan Ramón Martínez, Moisés “Pecho de mono” Zepeda González, René Toledo o Reynaldo “Rey” Cabrera entre otros, que hizo al plantel auriazul uno de los mimados de la capital con Mario Rey como técnico.

El fallecido volante argentino alcanzó otra estrella en su carrera con Juventud Olímpica en la temporada 1973-74 luego de perder el título nacional una temporada atrás al quedar abajo de aquel Águila denominado “el Kínder de Barraza”.

Bajo la batuta del gaucho Juan Quartarone, Luis César Condomí recaló en el Platense para la temporada 1974-75 para ser parte de ese equipo de Zacatecoluca que hizo historia al coronarse campeón nacional y alzar el único título de un equipo salvadoreño en el torneo de la Fraternidad Centroamericana que logró ese mismo año.

Luego de jugar con el plantel viroleño una temporada más, Condomí es contratado por el Atlético Marte en 1976 para dejar el fútbol salvadoreño a mediados de 1978 para recalar en el Cobán Imperial de Guatemala donde deja su huella.

Con “los Príncipes azules”, Condomí anotó 28 goles, siendo hasta la fecha el sexto goleador de la historia del equipo de Cobán.

Ya en el ocaso de su carrera, Condomí, conocido también como “el Camarón”, se enrola en el Águila en 1984 al cual conduce hasta las instancias finales pero no puede evitar que aquel FAS del argentino Néstor Cataldo y de los criollos Ever Hernández, José Luis Rugamas y Mauricio Alfaro se corone campeón nacional.


Luego de su retiro se radica en la ciudad de Los Ángeles, California, donde se jubila y se traslada con su familia hasta la capital mexicana donde el pasado martes lo sorprendió la muerte apenas cuatro días después de celebrar sus  66 años de vida.


Sitio de Atletico Ma
Subscribe to RSS Feed Follow me on Twitter!